


El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió este lunes a Estados Unidos detener las expulsiones de migrantes hacia países donde puedan enfrentar riesgos graves o sufrir “daños irreparables”, incluyendo Haití.
Türk también reclamó que las autoridades estadounidenses garanticen un proceso legal y justo antes de ejecutar deportaciones hacia terceros países, especialmente cuando existen dudas sobre las condiciones de seguridad que enfrentarán las personas una vez sean trasladadas.
La advertencia fue realizada durante la inauguración de la 63ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde el funcionario volvió a expresar preocupación por las políticas migratorias aplicadas por Estados Unidos.
El alto comisionado informó que, desde su última presentación sobre el tema a finales de junio, otras cuatro personas han fallecido bajo custodia migratoria estadounidense, elevando a 23 el número de muertes registradas durante 2023.
La ONU ha manifestado reiteradamente preocupación por las condiciones en que permanecen algunos migrantes detenidos, así como por las dificultades que enfrentan para impugnar una orden de expulsión antes de que esta sea ejecutada.
Türk también cuestionó los planes para dotar a agentes migratorios estadounidenses de guantes capaces de administrar descargas eléctricas, al advertir que ese tipo de herramientas podría incrementar los niveles de violencia durante los operativos de inmigración.
El funcionario consideró necesario que cualquier medida adoptada por las autoridades respete los estándares internacionales de derechos humanos y evite el uso desproporcionado de la fuerza contra personas sometidas a procesos migratorios.