


Nepal celebró este lunes una jornada de duelo nacional en memoria de las víctimas de la devastadora riada ocurrida el pasado 26 de agosto en la frontera con China. A 13 días del desastre, las autoridades mantienen las labores de búsqueda mientras aumenta la preocupación entre los familiares de miles de personas cuyo paradero aún se desconoce.
En Katmandú, las banderas fueron colocadas a media asta y se realizaron vigilias y actos conmemorativos. La fecha tiene un significado especial dentro de la tradición hindú, debido a que el decimotercer día marca el cierre del período tradicional de luto por los fallecidos.
Los balances oficiales más recientes indican que en Nepal han sido recuperados 1,356 cuerpos y unas 4,994 personas continúan desaparecidas. En el lado chino de la frontera también se reportan decenas de fallecidos y cientos de desaparecidos.
Los equipos de rescate continúan trabajando en la superficie, desde el aire y en túneles, donde se teme que permanezcan atrapados trabajadores de proyectos hidroeléctricos. El hallazgo reciente de varios sobrevivientes con vida, incluido un trabajador chino y otros nepalíes, ha mantenido las esperanzas de encontrar a más personas.
Mientras continúan las operaciones, algunas familias de desaparecidos han comenzado a realizar ceremonias simbólicas ante la incertidumbre sobre sus seres queridos. Al mismo tiempo, aumenta la presión sobre las autoridades para acelerar las labores de rescate y recuperación.