


El número de muertos por las devastadoras riadas en Nepal aumentó a 1,344, mientras que 4,886 personas permanecen desaparecidas, según el último balance publicado por las autoridades. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan en las zonas afectadas.
El reciente informe de la Policía de Nepal elevó la cifra de fallecidos, mientras que el número de personas cuyo paradero se desconoce bajó ligeramente a 4,886.
Entre los desaparecidos figuran al menos 606 ciudadanos extranjeros, incluidos dos españoles, según confirmaron a EFE fuentes oficiales.
Las operaciones, que mantienen a casi 8,000 agentes desplegados, han permitido auxiliar hasta el momento a 8,962 personas. Las labores prosiguen con la esperanza de encontrar más supervivientes en la zona cero, tras el rescate este viernes de dos trabajadores que pasaron diez días atrapados en un túnel de la central hidroeléctrica Trishuli 3A.
La identificación de las víctimas mortales sigue siendo uno de los mayores desafíos logísticos para el país del Himalaya. Las autoridades detallaron que, de los 1,344 cadáveres recuperados, entre los que se contabilizan 85 menores de edad, 1,270 permanecen sin identificar.
Ante esta crisis, los forenses continúan recolectando muestras de ADN, acumulando ya 2,272 perfiles genéticos de fallecidos y familiares.