


El Kremlin dejó abierta este lunes la posibilidad de reanudar las negociaciones de paz entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, en una nueva señal de apertura diplomática para intentar avanzar hacia una solución al conflicto que enfrenta a Moscú y Kiev.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que su Gobierno no descarta volver a utilizar el formato de conversaciones trilaterales con Washington y Kiev. Sin embargo, aclaró que todavía es prematuro hablar de una fecha o de un lugar concreto para celebrar una nueva ronda de reuniones.
Las declaraciones se producen después de las recientes gestiones de los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes mantuvieron encuentros tanto con representantes rusos en Moscú como con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Kiev.
Desde el Kremlin calificaron los esfuerzos diplomáticos estadounidenses como un avance limitado, aunque significativo, en el camino hacia una eventual solución negociada. Peskov sostuvo que los contactos representan un pequeño paso hacia la paz y destacó la disposición mostrada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para impulsar una salida diplomática.
La visita de los enviados de Washington a la región buscaba precisamente reactivar un proceso de negociación que se había estancado. En Kiev, Witkoff calificó las conversaciones con Zelenski de sustanciales e importantes y expresó su confianza en que puedan continuar los esfuerzos para acercar las posiciones de las partes.
No obstante, persisten importantes diferencias entre Moscú y Kiev. Entre los asuntos más complejos se encuentran el control de territorios ocupados, las garantías de seguridad para Ucrania y las condiciones que cada Gobierno considera necesarias para alcanzar un acuerdo definitivo.
A pesar de las señales diplomáticas, los enfrentamientos y ataques continúan en distintas zonas de Ucrania y Rusia. La reciente visita de los enviados estadounidenses tampoco produjo un acuerdo concreto para poner fin a la guerra, aunque Washington mantiene que las conversaciones podrían servir para preparar el terreno para futuras negociaciones.
El Kremlin, por su parte, aún no ha precisado cuáles serían las condiciones para una nueva reunión trilateral ni si Moscú y Kiev están preparadas para volver a sentarse directamente en la mesa de negociación.