


Las calles de Taybeh, el último pueblo completamente cristiano de Cisjordania, se muestran casi desiertas, la falta de restaurantes abiertos y oportunidades laborales, sumada a la constante amenaza de colonos israelíes, ha llevado a muchos de sus 1.200 habitantes a considerar la emigración.
El padre Bashar Fawladeh, párroco de la iglesia católica Cristo Redentor, comparte su preocupación: “Estamos en peligro.
Abed, un joven palestino que desea emigrar a España, cuenta que está aprendiendo el idioma con aplicaciones como Duolingo. “Hay poco trabajo y varios amigos ya se han ido desde el 7 de octubre de 2023, cuando todo se tornó más oscuro”, señala.
La violencia de los colonos ha aumentado significativamente. En días recientes, un grupo de ellos quemó vehículos y graffiti en un contenedor, añadiendo palabras provocativas que reflejan un clima de hostilidad. Otro ataque a principios de febrero dejó huellas similares, aumentando el temor en la comunidad.
El cura hace un llamado a la comunidad internacional, especialmente a EE.UU., instándolos a ejercer presión sobre Israel para que los cristianos palestinos puedan permanecer en su tierra. “Si la patria de Jesús queda vacía de cristianismo, eso significará oscuridad en todo el mundo”, advirtió Fawladeh.
La situación es crítica, y el Patriarcado Latino juega un papel crucial en la comunidad, supervisando no solo las iglesias, sino también escuelas y servicios médicos. Aun así, los colonos continúan dañando los olivares, la principal fuente de sustento, dificultando cada vez más la vida en Taybeh.
Durante una reciente visita a la aldea, los periodistas fueron acosados por colonos que, armados con vehículos, trataron de impedir su acceso, reflejando la creciente tensión y miedo que permea en la comunidad.
El futuro de Taybeh pende de un hilo, y su población cristiana enfrenta una lucha no solo por su supervivencia física, sino también por su identidad cultural y religiosa en una región marcada por el conflicto y la desesperanza.