


La cantante española Sole Giménez vuelve a la escena musical con Ser humano, su primer disco con temas inéditos en casi una década, en el que reivindica la esencia de la creación artística y la conexión humana.
La artista destaca la importancia de la emoción, la belleza y la profundidad en la música, en contraste con una industria cada vez más influenciada por la tecnología.
Preocupación por el avance de la inteligencia artificial
Giménez expresó su inquietud por el impacto de la inteligencia artificial en los procesos creativos, advirtiendo sobre una posible pérdida de la autenticidad artística. “Somos la última generación de artistas artesanos”, afirmó, al tiempo que llamó a reflexionar sobre hasta qué punto se debe permitir que estas herramientas sustituyan el trabajo humano.
En ese sentido, valoró las iniciativas en Europa que buscan proteger los derechos sobre la voz, la imagen y la obra de los creadores.
El álbum cuenta con colaboraciones de artistas como Pedro Guerra, Rozalén y El Kanka, y propone un mensaje reflexivo en tiempos marcados por la polarización. A través de sus canciones, la intérprete invita a reconectar con lo esencial: la empatía, la humanidad y el valor de lo auténtico.