


Valerie Perrine.- conocida por su nominación al Oscar como mejor actriz por Lenny (1974) y por su papel en la saga de Superman, murió este lunes en su residencia de Beverly Hills a los 82 años.
Su deceso fue anunciado por su amigo y persona de confianza Stacey Souther, quien la había acompañado durante años de enfermedad.
La estrella estadounidense había sido diagnosticada con Parkinson en 2015, dolencia que con el tiempo le fue quitando la movilidad y gran parte de su capacidad para comer y hablar.
“Afrontó la enfermedad de Parkinson con un valor y una compasión increíbles, sin quejarse jamás”, escribió Souther en Facebook, donde también anunció una página de GoFundMe para cubrir los gastos del funeral, dado que más de 15 años de lucha contra la enfermedad habían agotado sus recursos.
“Estoy devastado por la pérdida de mi increíble hermana Valerie“, declaró su hermano Ken Perrine, quien también padece Parkinson. “Vivió una vida extraordinaria que la mayoría solo puede soñar. Luchó hasta el final y nunca se rindió”.
El último deseo de Perrine era ser enterrada en el Forest Lawn Memorial Park de Hollywood Hills.
Nacida el 3 de septiembre de 1943 en Galveston, Texas, Valerie Ritchie Perrine fue hija de una bailarina escocesa y de un oficial del Ejército de Estados Unidos que alcanzó el rango de teniente coronel.
La familia se trasladó con frecuencia por los destinos militares del padre, lo que llevó a Valerie a vivir en Japón, París y otros lugares.

Estudió brevemente psicología en la Universidad de Arizona antes de abandonar los estudios para convertirse en bailarina principal en Las Vegas, donde llegó a ganar 800 dólares semanales como cabeza de cartel en un espectáculo del hotel Stardust.
Su carrera cinematográfica comenzó en Matadero Cinco (1972), adaptación de la novela de Kurt Vonnegut dirigida por George Roy Hill, donde interpretó a la actriz Montana Wildhack.