


El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) concretó la deportación de Daniel Ogama Adongo, el primer jugador keniano en la NFL. El exapoyador de los Indianápolis Colts permaneció de forma irregular en el país tras el vencimiento de su visado en 2016 y acumuló múltiples arrestos por faltas delictivas.
Las autoridades de Indiana procesaron a Adongo en repetidas ocasiones por infracciones que incluyen agresión, intimidación grave y alteración del orden público, además de una condena por daños a la propiedad en 2020. Sus acusaciones más recientes se ampararon en la ley Laken Riley, normativa que exige la detención preventiva sin fianza para extranjeros acusados de ciertos delitos.
Desde la oficina de ICE en Chicago, los voceros federales sostuvieron que la expulsión del exdeportista elimina un factor de riesgo para los ciudadanos y enfatizaron que el cumplimiento de la ley de inmigración aplica por igual a exatletas profesionales.
La repatriación de Adongo coincide con una intensificación de los operativos de control fronterizo y detenciones en territorio estadounidense. Durante junio, las capturas coordinadas entre ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza alcanzaron su punto más alto desde el inicio de la presente administración.